Buscar

Mostrando entradas con la etiqueta sin comer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sin comer. Mostrar todas las entradas

Malos hábitos que hacen engordar sin comer

Si usted es de los que cree que con solo comer puede subir algunas tallas más, está equivocado. Comer no solo es el único hábito que nos hace engordar, también están aquellas malas costumbres como trasnochar, dormir mal, fumar, entre otros.

Dormir bien es clave
para no subir de peso
Trasnochar o no dormir las horas mínimas requeridas hace que nuestra digestión no sea adecuada y las personas tengan una sensación de insatisfacción al momento de comer. El sedentarismo es otra de las causas de obesidad: cuanto más nos movamos, mayor gasto calórico tendremos y acumularemos menos grasa.

Padecer de estrés o ansiedad también son dos factores que afectan a nuestra salud, ya que solo hacen que nuestras ganas de comer se incrementen. Comer rápido es otro mal hábito que hace que las personas no queden satisfechas con lo que comen.

Tomar poco líquido también se vuelve un problema, ya que nuestros riñones trabajan poco. Es por ello que el consumo de agua en cantidades recomendables como de 2 a 3 litros al día se vuelve una obligación por el bien de la salud.

Hábitos negativos
-Trasnochar
-Dormir mal
-Fumar
-Sedentarismo
-Estrés
-Comer rápido
-Tomar poco liquido
Seguir leyendo

Engordar sin comer


La falta de sueño
Si te acuestas tarde, tienes más probabilidades de seguir comiendo o bebiendo después de la cena, y eso supone sumar calorías adicionales al total diario. Además, hay otra razón bioquímica: la falta de sueño altera los biorritmos y genera una respuesta hormonal que aumenta el apetito y disminuye la sensación de saciedad tras haber comido.

El estrés
Cuando el ritmo de vida se acelera, el organismo percibe una amenaza y adopta el “modo de supervivencia”. En esa situación, el cuerpo empieza a segregar cortisol, la hormona del estrés. Esta hormona produce un doble efecto: aumenta el hambre y provoca una apetencia especial por alimentos dulces y grasos, con muchas calorías.

Dejar de fumar
Es un hecho: las personas que dejan de fumar aumentan entre 2 y 4,5 kilos como media sólo por dejar el tabaco. ¿La explicación? En primer lugar, la nicotina disminuye el apetito y en segundo, aumenta el metabolismo, y si no reduces tu ingesta de calorías o haces más ejercicio para compensar, aumentarás de peso.

La menopausia
La caída de los niveles hormonales que se produce en esta etapa de la vida no es toda la explicación al incremento de peso que sufren las mujeres en esta etapa de su vida. Con el paso de los años, también se reduce el metabolismo, lo cual significa que quemamos menos calorías en reposo, y cambiamos nuestro estilo de vida, generalmente hacia un estilo más sedentario. Pero en lo que sí influyen los cambios hormonales es en la silueta: a partir de los 40 o 50, tendemos a acumular más grasa en la cintura que en las caderas y muslos.

Los corticoides
El tratamiento sistémico (oral o inyectado) con esteroides antiinflamatorios como la prednisona produce una clara escalada en la talla de la ropa. Esto se explica por la retención de líquidos y el aumento del apetito. Aunque es un efecto común, se da en mayor o menor grado en función de la dosis y el tiempo que dura la terapia. Algunas personas experimentan una redistribución de la grasa mientras siguen el tratamiento, la cual se acumula en la cara y el abdomen.

Los antidepresivos
Un efecto no deseado de algunos de ellos es el aumento de peso, algo que se produce en la cuarta parte de las personas que los toman de forma regular. Es importante recordar, sin embargo, que ese incremento puede darse, simplemente, porque esas personas se sienten mejor y disfrutan más en la mesa.
Seguir leyendo

Comparte

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...