Buscar

Mostrando entradas con la etiqueta tipos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tipos. Mostrar todas las entradas

Todos los tipos de jabones para todos los tipos de piel

Los jabones naturales no son todos iguales. Sepa cuál es el más conveniente para su tipo de piel. El jabón, ese producto que nos acompaña todos los días en el cuidado de nuestra piel, higienizándola y cuidando de mejorar su apariencia, ha ido tomando a lo largo de la historia diferentes formatos y variedades, una vez que se ha conocido cómo actúa sobre los distintos tipos de piel y, sobre todo que en algunos casos puede producir irritaciones.

Lo que realmente nos interesa de los jabones naturales es que cumplan con sus funciones primordiales, de limpiar la superficie cutánea, barriendo con las células muertas y los agentes externos que permanezcan en su superficie.    

Tipos de jabones
El jabón común: hecho generalmente con sebo grasoso y sodio o potasio y suele categorizarse para todo tipo de piel.

El jabón neutro: no tiene aroma ni color artificial, es hipoalergénico y tiene un pH entre 5 y 7, que es el más similar al de la piel. Es muy recomendado para bebés y para el lavado de las zonas íntimas.

Jabón humectante: sus ingredientes comunes son aceites vegetales o grasas enriquecidas con aceite de oliva, avellana, entre otros. Es ideal para humectar las pieles resecas.

Jabón dermatológico: está constituido por agentes de limpieza sintéticos muy suaves y componentes vegetales que ayudan a cerrar los poros. Se usa generalmente para irritaciones y problemas de acné.

Jabón terapéutico: recomendado por especialistas para problemas de psoriasis, micosis cutáneas y limpieza profunda de la piel.

Jabón antibacterial: a pesar de que protege contra bacterias e infecciones, no es recomendado su uso frecuente, pues altera la función de barrera biológica del tegumento.

Jabón suave: recomendado para pieles sensibles. Tiene compuestos de las aguas termales.

Jabones naturales: suelen ser aromáticos, con esencias florales o frutales. No son muy recomendados para el cuidado de la piel, pero si para efectos relajantes por sus aromas.

El jabón de glicerina: aunque es neutro tiende a resecar la piel. Puede ser beneficioso para las pieles grasas.

Jabón de leche: tiene propiedades hidratantes, suavizantes y rejuvenecedoras.

Jabón de avena: tiene propiedades emolientes, suavizantes y cicatrizantes. Se recomienda para pieles secas o muy sensibles.

Jabón de miel: ayuda a retener la humedad de la piel y le brinda elasticidad y firmeza.

Jabón de pepino: tiene propiedades astringentes y ayuda a tonificar la piel.

Jabón de manzanilla: es relajante y antiinflamatorio.

Jabón de concha nácar: ayuda a eliminar manchas y cicatrices. Se puede utilizar para el tratamiento del acné.

Jabón de algas marinas: ayuda a reafirmar los tejidos de la piel, combate la celulitis, las estrías y las arrugas.

.
Seguir leyendo

Neumáticos en el calor del verano


Con la llegada del verano, conviene revisar los elementos del vehículo que puedan verse afectados por los cambios climatológicos y el distinto uso que se hace del coche, de manera especial en los trayectos largos de vacaciones. Los neumáticos son unas de las piezas de mayor importancia en la seguridad del vehículo que más están expuestas a las variaciones de temperatura del ambiente y la calzada. En zonas geográficas con climas moderados como España, se utilizan las gomas especiales de verano durante los meses más cálidos. Estas ruedas están fabricadas con un caucho más duro, que persigue una mayor adherencia y control para adaptarse a temperaturas más altas. Conocer sus características y usos específicos, el momento en el que deben cambiarse o cómo revisarlas, resultará de gran utilidad en términos de seguridad y eficiencia y, por tanto, en lo relativo al consumo y al ahorro.

1. Tipos de neumáticos

Neumáticos
El neumático es el único punto de contacto entre el vehículo y la calzada, de ahí su especial relevancia en la seguridad. Los fabricantes aconsejan utilizar de forma exclusiva las ruedas de serie de cada automóvil. En función de las diferentes climatologías y de las necesidades de los usuarios, pueden distinguirse las siguientes clases de gomas:

Neumáticos de verano: se utilizan de manera principal en países con climas cálidos, pero siempre que las temperaturas no bajen de los 7ºC, que es cuando su rendimiento se degrada de manera notable. Estas gomas, fabricadas con un caucho más duro, están optimizadas para condiciones no extremas, pues lo que buscan es una mayor adherencia y control, y adaptarse a temperaturas más altas. La legislación española establece que la profundidad mínima del dibujo, o testigo de desgaste, ha de ser de 1,6 milímetros.

Neumáticos de invierno: recomendados por debajo de los 7ºC, persiguen mejorar el agarre ante circunstancias extremas de lluvia, hielo o nieve. Los fabricantes de ruedas emplean un mayor porcentaje de caucho natural, más blando, de tal forma que se endurezcan con dificultad y mejoren su agarre a bajas temperaturas. Además, los surcos de las gomas son más pronunciados, sobrepasan los 5 milímetros, con el objetivo de que la lluvia o la nieve se deslicen entre esas hendiduras y el neumático no pierda adherencia. Por encima de los 7ºC su degradación es muy notable, de ahí que cuando llegue el otoño, convenga cambiar las ruedas, aunque son un 10% más caras.

Neumáticos mixtos: tal y como su nombre indica, se trata de unas gomas intermedias, que pueden utilizarse todo el año siempre que las temperaturas no sean extremas, aunque su desgaste es mayor que el de los neumáticos específicos de cada estación.

2. Ventajas e inconvenientes de los neumáticos de verano.

Los fabricantes recomiendan contar con un juego distinto de gomas para cada estación, que deberá intercambiarse en el momento oportuno, pues, de esta forma, se optimiza el rendimiento, se reduce la degradación y el consumo. Las ruedas específicas para verano, con una combinación de superficie de rodadura diferente y un diseño distinto de sus perfiles, tienen una serie de ventajas respecto al resto de neumáticos durante los meses más cálidos, aunque también presentan inconvenientes:

Ventajas

Más superficie de contacto: suelen ser más anchos, lo que repercute en su agarre, pero aumenta asimismo su riesgo en caso de lluvia, cuando son más proclives a perder tracción o a patinar (aquaplaning).

Maniobrabilidad óptima en condiciones no extremas.Reducción del ruido y del consumo, gracias a una menor resistencia a la rodadura. Inconvenientes.

Menor agarre en climas fríos.

No adecuado para hielo y nieve. Aunque evacúan mejor el agua gracias a los dibujos.

Más superficie de contacto: pese a ser una ventaja en seguridad por su mayor agarre en condiciones de seco, calzar gomas más anchas implica un aumento en el consumo de combustible. El motor tiene que mover neumáticos con un mayor diámetro y para ello necesita más fuerza de propulsión.

Recomendaciones sobre los neumáticos de verano.

Tanto la Dirección General de Tráfico (DGT) como los fabricantes aconsejan:

Ranuras: comprobar los dibujos y ranuras (mínimo 1,6 mm) de los neumáticos para asegurar una buena adherencia a la carretera y evitar el deslizamiento. Las marcas que aparecen en las ruedas, las zonas más desgastadas, permiten averiguar la causa por la que se está produciendo ese deterioro, lo que ayudará a la prevención de posibles errores o negligencias que pueden incidir en un mayor riesgo en términos de seguridad. Cuanto mayor es el desgaste, más se incrementa el gasto en mantenimiento y combustible.

Presión: resulta fundamental tener los neumáticos a una presión de aire adecuada. Si están bajos, aumenta el consumo. Lo mismo si están demasiado hinchados, ya que esto afecta la estabilidad del coche. Recomiendan comprobar la presión cada dos semanas para, de esta forma, reducir la resistencia al rozamiento y asegurar un consumo reducido de combustible, así como una conducción respetuosa con el medio ambiente.

Todo el año: las ruedas de verano pueden utilizarse durante todo el año si el uso del vehículo, los desplazamientos realizados y el clima lo permiten. Para ello, deben estar siempre en muy buen estado. Si el desgaste del neumático es importante, en caso de lluvia o nieve las gomas de verano verán reducido su rendimiento. Por el contrario, en suelo seco, su adherencia será más elevada.

Ahorro: dependiendo de la climatología, los neumáticos deberán adaptarse a cada estación. Calzar un tipo de goma para cada temporada asegura un menor desgaste, lo que redunda en la seguridad y el ahorro, pues a la larga duran más y compensa su gasto. Se recomienda llevar ruedas de verano entre los meses de mayo a octubre.

.
Seguir leyendo

Tipos de dietas vegetarianas

Dieta vegetariana pura, dieta frugívora, dieta crudívora, dieta higienista, dieta macrobiótica, a continuación te detallamos en qué consisten las diferentes dietas vegetarianas.

Vegetarianismo estricto o dieta vegetariana pura
Dieta vegetarianas
Los vegetarianos estrictos no ingieren ningún tipo de alimento de origen animal, ni alimentos en cuyo proceso pueda añadirse algún ingrediente de origen animal, ni tan sólo miel o derivados lácteos. Los vegetarianos estrictos representan una pequeña proporción entre el colectivo vegetariano.

Dieta frugívora o frugivorismo
Es una propuesta vegetariana extrema. Permite solo la ingestión de frutas, frutos secos y semillas, sin cocción. Contempla también la ingestión de hortalizas como tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, etc. Rechaza también el consumo de legumbres.

Dieta crudívora o crudivorismo
Contempla tan sólo el consumo de alimentos crudos: verduras, hortalizas, frutas, frutos secos, semillas, cereales y legumbres germidadas. Existen grupos que incluyen también el consumo de leche y huevos sin manipulación ni cocción.

La tendencias descritas hasta aquí pueden suponer riesgos debidos a situaciones carenciales, principalmente en etapas en las que determinados requerimientos se ven aumentados, como es el caso de la infancia, la adolescencia, el embarazo, la lactancia.

Higienismo o dieta higienista
Esta propuesta vegetariana se basa en la teoría de la compatibilidad e incompatibilidad de los alimentos.

Se evitan ciertas combinaciones como la mezcla de alimentos ricos en almidón con alimentos ricos en proteínas, pues se supone que estos alimentos mezclados no pueden ser adecuadamente digeridos. Otro aspecto característico del higienismo es que las frutas deben tomarse fuera de las comidas y sin mezclarse con otros alimentos.

Entre los seguidores del higienismo existe una gran diversidad de tendencias, desde los más estrictos y radicales, que no permiten ni la cocción ni la inclusión de productos de origen animal (leche y huevos), hasta las tendencias más permisivas, que incluyen carnes y pescados pero respetando la teoría de las incompatibilidades.

De aquí nacen las conocidas dietas disociadas, frecuentemente utilizadas (en algunos sectores) para el tratamiento de la obesidad.

Esta tendencia puede ser más o menos equilibrada en función de los conocimientos sobre nutrición y dietética que tenga la persona que siga estas pautas, es decir, que requiere una adecuada combinación de los alimentos para llegar a ser sufuciente.

Dieta macrobiótica
Se trata de una forma extrema de vegetarianismo, basada en los conceptos de la filosofía zen, preconizada por George Oshawa. De acuerdo con esta filosofía, los alimentos son clasificados en dos categorías: Yin y Yang. Los alimentos Yin son pasivos, mientras que los alimentos Yang son activos.

La salud y el bienestar dependen del equilibrio entre el Yin y el Yang. La manera de cocinar los alimentos es Yin, pero la manera lenta de cocinar los alimentos se considera Yang. La carpa, la sandía, las almejas, las patatas, las ciruelas, el azúcar, la miel y el ajo son alimentos Yin. La carne de caballo, los huevos de gallina y de pato, el cerdo y el caviar son alimentos considerados Yang. Los granos de cereales y las verduras y hortalizas juegan un importante papel en el equilibrio entre el Yin y el Yang.

La dieta macrobiótica, además, debe pasar por diez estadios distintos que progresivamente se vuelven más restrictivos en cuanto a la variedad de alimentos, hasta llegar al estadio más avanzado, basado exclusivamente en el consumo de cereales integrales y en una drástica reducción del consumo de agua.
.
Seguir leyendo

Tipos de conductores

Alguns veces cuando manejamos tenemos que tener cuidado al tratar de tocar la bosina, tratar de pasar a otro auto, o intentar reclamar, porque no sabemos que tipo de conductor encaramos. Aquí algunos tipos de conductores.

Conductores irresponsables: No respetan las reglas ni las señales de tránsito.

Conductores agresivos: Generalmente lanzan malos gestos a otros conductores y en ocasiones sin motivo alguno. Conducen a velocidades rápidas y se amargan por cualquier razón.
Conductores estresados: Son despistados para manejar, conducen a alta velocidad debido a que tienen poco tiempo para llegar a sus destinos o alguna situación que los sacó de sus casillas.

Conductores pasivos: Manejan sin la preocupación del tiempo, el tránsito o el estrés. Son cuidadosos y para ellos es muy importante su seguridad cuando manejan.

Conductores despistados: Suelen poner poca atención en los espejos y en el camino, se distraen con el telefono, la radio, etc.

Conductores compulsivos: Son desesperados, no aguantan esperar que la luz cambie de roja a verde, tocan bocinanos para que usted maneje más rápido, tratan de ganar a la luz roja. Sin duda ellos son los más peligrosos en el camino.
Seguir leyendo

Comparte

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...